Erase una vez un pueblo donde las noches eran largas y la muerte contaba su propia historia.
En el pueblo vivía una niña que quería leer, un hombre que tocaba el acordeón y un joven judío que escribía cuentos hermosos para escapar del horror de la guerra.
Al cabo de un tiempo, la niña se convirtió en una ladrona de libros y regalaba palabras. Con estas palabras se escribió una historia hermosa y cruel que ahora ya es una novela inolvidable.
Reseña:
Perfecto.
Completamente perfecto.
Esa es mi única forma de describir este libro, pues me faltan las palabras para hablar de él sin que se me trabe la lengua o comience a llorar.
Aunque no lo parezca, teniendo quinientas treinta y tres páginas, es muy ligero y ameno de leer, está contado de forma divertida -y terrible a la vez- que nos da un punto de vista un tanto peculiar, tanto así que la narradora de este libro no es ni más ni menos que la muerte -en primera persona-. Nos muestra lo terrible de esa época, el sufrimiento, la pobreza, y como un corazón enorme puede estar sobre todo esto.
Los personajes son simplemente entrañables. Liesel, es la protagonista de esta historia, una niña alemana con una historia muy triste, pero no vayan a pensar que es una mosquita muerta ni nada por el estilo, pues yo me había hecho la imagen de una niña delicada, de perfil bajo, que sólo lee -cabe aclarar que no le acerté en absolutamente nada de esto-.
Hans Hubermann, uno de los tutores de Liesel a partir de la huida de su madre, es un hombre de muy buen corazón, con un sentido del humor muy peculiar, tocador de acordeón y conocido por liar cigarrillos y por ser elmejorpadresustituto del mundo. Sin duda, un personaje que extrañaré leer entre páginas.
Rudy Steiner. ¿Qué podremos decir de él? Atleta profesional, rescatador de libros y repartidor del pan, otro ladrón -a diferencia que este sólo piensa en su estómago-. Es un año mayor que Liesel y sin duda un personaje al que le he echado mucho cariño.
No quiero adelantar mucho del libro, así que sólo me limitaré a decirles que saquen sus manos de la computadora, tomen plata de su billetera y vayan a conseguir este libro en la librería más cercana de donde estén.
Ojalá pudiera darle más estrellas...
Cinco de Cinco Estrellas.
Lucia Ojeda.

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